sábado, 2 de marzo de 2013

Sobre la Sagrada Comunión



En la Santa Misa del Corpus Christi, celebrada en San Juan de Letrán, el Vicario de Cristo distribuyó la Sagrada Comunión a los fieles, quienes la recibieron de manos del Papa arrodillándose en el reclinatorio.
En distintas ocasiones la Sagrada Congregación del Culto divino ha recordado que la práxis de recibir la Sagrada Comunión de rodillas no ha sido abolida por la Iglesia. Los fieles tienen derecho a recibir la Sagrada Comunión arrodillados. Las Conferencias episcopales de los distintos países puden permitir recibir de pie, pero en ningún caso puden prohibir recibir de rodillas. Así lo ha manifestado reiteradamente la Sagrada Congregación. La norma es tan clara que no cabe lugar a equívocos.
En el uso ordinario se puede comulgar tanto de pie como de rodillas y asiste a los fieles el derecho de elegir la forma de hacerlo. En el uso extraordinario se comulga siempre de rodillas, excepto en el caso de impedimento físico, por enfermedad, o por razones de edad, etc.
Sin embargo, en el uso ordinario a menudo no se facilita el que los fieles puedan ejercitar este derecho que les asiste. Siempre que se distribuye la Sagrada Comunión debería hacerse en el comulgatorio, y allí donde no lo hay se debe disponer un reclinatorio para que los fieles que lo deseen no se vean impedidos de poder recibir al Señor estando arrodillados. La negativa a usar esta medida tan sencilla puede ser signo de una actitud despótica y de una carga ideológica negativa y para nada coherente con la misión sacerdotal.
La rapidez no es un argumento válido en cuestiones litúrgicas. ¿Por qué han de verse obligados los fieles a arrodillarse en el suelo en medio de una fila? ¿En nombre de quién se les priva de manifestar su adoración al Señor antes de recibirlo, utilizando un gesto que es coherente con la tradición multisecular de la Iglesia y reconocido como un derecho por la Sede Apostólica?
A los que opinan que no hay que hacerse problema por esto, les sugerimos que efectivamente no hay porque hacerse problema, por lo cual a partir de ahora que se arrodillen todos para recibir la Sagrada Comunión. ¿Hay problema?
"El Señor, por la voz de su Vicario en la tierra nos ha llamado a emprender la Nueva Evangelización, es decir, a vivir orientados hacia Dios. Y eso no es posible si no buscamos la inspiración, la fuerza, la energía y la gracia allí donde está. ¿Y donde está? En la Cruz de Nuestro Señor Jesucristo.
Sí, cada vez que acudimos al altar de Dios estamos al pie de la Cruz de Nuestro Señor Jesucristo, que es la fuente de todas las benciones.
Y precisamente este rito gregoriano, este uso extraordinario de la Santa Misa, nos entra por todos los sentidos indicándonos la necesidad de vivir orientados hacia Dios: las posturas y gestos del sacerdote celebrante, la música deliciosa y casi angélica, los signos de adoración, el silencio, la belleza de las oraciones... Todas esas cosas que el Espíritu Santo ha ido inspirando a lo largo de los siglos y que son el gran tesoro que la Iglesia conserva. Por todos los sentidos de nuestro cuerpo esta Santa Misa nos está como atrayendo, arrastrándonos como un imán, orientándonos hacia Dios"...
Enamoráos de la Santa Misa, amad la Santa Misa. Sumáos a esta renovación que el Papa Benedicto XVI ha comenzado. No os preocupéis de esas cosas tan superficiales que a menudo se dicen: "Es que voy a la Misa en latín y no entiendo, no comprendo..."
¿NO COMPRENDES? ¿Y QUÉ HAY QUE COMPRENDER? QUE AHÍ ESTÁ DIOS MURIENDO POR TI. QUE SE OFRECE POR TI. QUE AHÍ ESTÁ DIOS RENOVANDO SU PASIÓN. QUE TÚ ESTÁS AHÍ UNIÉNDOTE AL SACERDOTE Y UNIÉNDOTE A LOS ÁNGELES Y A LOS SANTOS. UNIÉNDOTE A JESUCRISTO, SUMO SACERDOTE, ADORANDO A DIOS, ALABANDO, DÁNDOLE GRACIAS, PIDIENDO PERDÓN DE TUS PECADOS, OFRECIENDO TODOS TUS TRABAJOS PARA LA EXPIACIÓN DE LOS PECADOS DEL MUNDO.
¿QUÉ MÁS QUIERES ENTENDER? SI NO HAY NADA MÁS QUE ENTENDER..."

P. Manuel María de Jesús

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